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VOLVERÁN LOS PRADOS DE ERMANNO OLMI, 2014, 80′, sub. español

CENTENARIO DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

AVANT PREMIERE MUNDIAL DE LA ULTIMA PELICULA DE OLMI

Estamos en el frente noroeste, después de los últimos sangrientos enfrentamientos de1917 en las Altiplanicies. En la película, la narración se desarrolla en el espacio de
tiempo de una sola noche.
Los acontecimientos, siempre imprevisibles, se suceden: a veces son largas esperas en
las que el miedo te hace contar el tiempo, un instante tras otro, hasta el momento en
el que te tocará también a ti.
Tanto que la paz de la montaña se convierte en un lugar donde se muere.
Todo lo que se narra en esta película ha sucedido realmente.
Y puesto que el pasado pertenece a la memoria, cada uno lo puede evocar según su proprio sentimiento.

2014. Han pasado cien años desde el inicio de la Primera Guerra Mundial.
Cien años de historia que se alejan cada vez más en el pasado mientras que el río del tiempo avanza bajo los puentes del progreso que inexorablemente
borra cualquier otra memoria.
Sin embargo, hay momentos en los que una fecha en el calendario, un titular
de un periódico o una fotografía remueven recuerdos adormecidos que se
llaman entre ellos, irrumpen en nuestro presente como protagonistas y con
razón pretenden ser reconocidos y resarcidos por el valor que han gastado en
nosotros: el primero de todos, la vida.
Mi padre tenía 19 años cuando fue llamado a las armas. Con esa edad, la
exaltación de la heroicidad inflama las mentes y los corazones, sobre todo los
de los más jóvenes. Escogió el Arma de Infantería, batallones de asalto, y se
encontró dentro de la masacre del Carso y del Piave, que marcó su juventud
y el resto de su vida.
Yo era un niño cuando él nos hablaba a mí y a mi hermano mayor del dolor
de la guerra, de esos instantes terribles en espera de la orden de asaltar
sabiendo que la muerte estaba ahí, esperándote en el borde de la trinchera.
Recordaba a sus compañeros y más de una vez le vi llorar.
De la 1ª Guerra Mundial ya no queda ninguno de los que la vivieron y nadie
más podrá testimoniar con su propia voz todo el dolor de esa masacre.
Quedan los escritos: los de los literatos y los de los más humildes en los que
la verdad no tiene contornos de retórica.
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Ermanno Olmi (Bérgamo, 24 de julio de 1931). En los últimos meses de la segunda
guerra mundial (44‐45) escasean los víveres: Ermanno es aprendiz de panadero. Al
final de la guerra, es contratado en Edison y realiza casi cuarenta documentales,
entre los cuales La diga del ghiacciaio, Pattuglia di Passo San Giacomo, Tre fili fino a
Milano, Michelino 1aB (con texto de Goffredo Parise), Manon finestra 2 y Grigio
(con texto de Pier Paolo Pasolini).
El primer largometraje lo realiza en 1959, Il tempo si è fermato (El Tiempo se ha
detenido). En 1961, en el Festival de Venecia, gana el premio OCIC y el de la Crítica
con la película Il posto (El empleo), que obtiene numerosos premios también en
festivales internacionales. Le siguen otras películas sobre el mundo del trabajo: I
fidanzati (Los novios), Un certo giorno (Un cierto día) de 1968 y La circostanza (La
circunstancia) de 1974.
Fuera del tema del trabajo, en 1965 dedica, en homenaje a la figura del Papa Juan
XXIII, E venne un uomo (Y vino un hombre), con Rod Steiger y Adolfo Celi.
En 1978 L’albero degli zoccoli (El árbol de los zuecos), película sobre la vida de los
campesinos bergamascos a finales del siglo XIX, conquista la Palma de Oro del
Festival de Cannes.
En 1983 rueda Camminacammina (Camina, camina) y realiza el documental Milano
83 dedicado a su ciudad de adopción. En 1987 Ermanno Olmi regresa a la dirección,
tras un periodo de inactividad, con Lunga vita alla signora (Larga vida a la señora),
León de Plata en Venecia. El año siguiente dirige una de sus obras maestras, La
leggenda del santo bevitore (La leyenda del santo bebedor), con Rutger Hauer y
Anthony Quayle, película con la que conquista en Venecia el León de Oro.
Unos años más tarde, en 1993, dirige a Paolo Villaggio en Il segreto del bosco
vecchio (El secreto del bosque viejo) y en 1994 completa Genesi. La creazione e il
diluvio (Génesis: La creación y el diluvio), primer capítulo de un proyecto de
trasposición televisiva de la Biblia.
Con Il mestiere delle armi (El oficio de las armas) (2001), presentado a concurso en
el Festival de Cannes, gana 9 David di Donatello.
Dos años más tarde, Ermanno Olmi prosigue la misma trayectoria con Cantando
dietro i paraventi (Cantando tras los biombos).
En 2005 firma el tríptico Tickets con sus amigos Kiarostami y Loach; mientras que en
2007 narra el Evangelio de la existencia cotidiana en la película Centochiodi (Cien
clavos).
Ese mismo año Ermanno Olmi rueda la película Atto único (Acto único) durante la
instalación de la exposición de Jannis Kounellis presentada por la Fondazione
Arnaldo Pomodoro.
Para la exposición Triennale de Milán, en 2008 realiza el documental I Grandi
Semplici (Los grandes simples). En 2009, en colaboración con la Cineteca de Bolonia
y el Ministerio de Turismo y Espectáculo, presenta TerraMadre. Del mismo año es
Rupi del Vino, presentado en el Festival Internacional de Cine de Roma. En 2011 es
presentada fuera de concurso en el 68º Festival internacional de Cine de Venecia la
película Il villaggio di cartoné (El pueblo de cartón).

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